Pasta Toscana Cremosa con Alubias Blancas y Kale
Me encanta esta receta porque la salsa se prepara en el mismo tiempo que tarda en hervir la pasta. Uso pasta de garbanzo para sumar un extra de proteína y fibra, pero puedes usar la que prefieras. Es un plato reconfortante y con mucho cuerpo, lleno de alubias cannellini cremosas y kale, y todo se cocina en una sola sartén en unos 20 minutos.
Lo que más me gusta de esta receta es lo poco que ensucia: aparte de la olla de la pasta, todo pasa por la misma sartén, así que hay menos que fregar y más tiempo para disfrutar de la cena. Y con ingredientes de despensa tan sencillos (alubias en lata, concentrado de tomate, tomates secos y hierbas), seguro que ya tienes casi todo en casa.
Es de esas recetas entre semana que no piden demasiado esfuerzo, pero que saben a algo mucho más elaborado. Perfecta para esas noches en las que quieres algo reconfortante sin complicarte.

Consejos para que te quede perfecto
- No tires el agua de cocción de la pasta: reserva al menos 240 ml antes de escurrirla. Es el secreto para una salsa sedosa que se pega perfectamente a cada trozo de pasta.
- Usa tomates secos en aceite: son los que dan ese sabor concentrado y profundo que hace especial esta receta. Evita los tomates secos sin aceite, ya que quedan más duros y con menos sabor.
- Cocina el concentrado de tomate un minuto antes de añadir el líquido: este paso, aunque parezca pequeño, hace que se intensifique el sabor y desaparezca ese toque metálico que puede tener en crudo.
Pasta Toscana Cremosa con Alubias Blancas y Kale
Course: Cenas6
servings5
minutes15
minutes320
kcalIngredientes
225 g de pasta integral o de garbanzo (formatos cortos)
1 cucharada de aceite de oliva
1 chalota pequeña, picada
30 g de tomates secos en aceite, picados
3 dientes de ajo, picados
2 cucharadas de concentrado de tomate
1/4 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de orégano seco
1/4 cucharadita de romero seco
240 ml de caldo de verduras
1 lata de alubias cannellini (unos 425 g), escurridas y enjuagadas
60 ml de nata para cocinar
30 g de kale (col rizada), picado y sin tallos
Opcional: parmesano rallado y/o copos de guindilla para servir
Paso a Paso
- Cuece la pasta.
Lleva a ebullición una olla grande con agua salada y cuece la pasta hasta que esté al dente. Antes de escurrirla, reserva 240 ml del agua de cocción. - Ablanda los aromáticos.
Mientras se cuece la pasta, calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Añade la chalota y los tomates secos, y cocina 2-3 minutos, hasta que estén tiernos y fragantes. - Añade el ajo, el concentrado y las hierbas.
Incorpora el ajo, el concentrado de tomate, el orégano, el romero y la sal. Cocina durante 1 minuto, removiendo. - Cuece las alubias.
Añade el caldo de verduras y las alubias cannellini. Lleva a fuego lento y cocina unos 4 minutos, hasta que el líquido reduzca un poco. - Incorpora el kale y la nata.
Baja el fuego al mínimo y añade el kale picado y la nata. Remueve hasta que el kale se ablande, 1-2 minutos. - Mezcla con la pasta.
Añade la pasta escurrida a la sartén y remueve para que se impregne bien. Añade el agua de cocción reservada poco a poco hasta que la salsa quede brillante y se pegue a la pasta. Sirve caliente.
Notas
- servir
💡 Tip vegano: sustituye la nata por 60 ml de leche de coco entera o nata de anacardos casera.
💡 Tip: si no tienes kale, las espinacas baby son un buen sustituto y se ablandan aún más rápido.

¿Qué acompañar con este plato?
Esta pasta combina de maravilla con un pan de ajo crujiente para rebañar la salsa, o con una ensalada verde sencilla con vinagreta de limón para aportar un toque fresco. Si buscas algo más contundente, unas verduras asadas de temporada también son un acompañamiento perfecto.
