Pizza de Pesto y Requesón Alta en Proteína
Si ya me conoces un poco, sabrás que tengo debilidad por el requesón. No suelo comerlo solo, pero me encanta cómo desaparece por completo al mezclarlo en salsas de pasta, aliños de ensalada o dips. Esta receta nació de mi dip de pesto, que ya de por sí es sorprendentemente fácil y perfecto como aperitivo saludable. Para hacerla aún más nutritiva, añado un par de puñados de espinacas directamente en la salsa. Créeme, nadie se dará cuenta.
El truco está en triturar bien el requesón junto con las espinacas y el pesto, hasta conseguir una salsa lisa, cremosa y con un color verde precioso. Se extiende sobre un pan plano, se cubre con mozzarella, y al horno. En apenas 20 minutos tienes una pizza que sabe a algo mucho más indulgente de lo que realmente es.
Es la cena perfecta para esas noches en las que te apetece pizza, pero también quieres sumar un extra de proteína y verdura sin que se note demasiado.

Consejos para que te quede perfecto
- Tritura bien la mezcla de requesón y espinacas: este paso es clave para conseguir una salsa lisa y sin grumos. Un procesador de alimentos pequeño o una batidora de mano son ideales para este trabajo.
- Elige un buen pesto ya preparado: el truco de esta receta está en usar un pesto de calidad. Busca uno con un sabor bien equilibrado; marcará una gran diferencia en el resultado final.
- Aprovecha para triturar más cantidad: si tu batidora es grande, tritura el doble de requesón y guarda la mitad en la nevera. Te servirá para masa de pizza, salsa de pasta o tortitas proteicas en otra ocasión.
Pizza de Pesto y Requesón Alta en Proteína
2
servings5
minutes15
minutes380
kcalIngredientes
120 g de requesón (recomiendo uno con 4% de materia grasa)
60 g de pesto
30 g de espinacas frescas
85 g de mozzarella fresca (o 120 g de mozzarella rallada)
1 pan plano grande (unos 13×25 cm) o masa de pizza de requesón casera
Paso a Paso
- Precalienta el horno.
Precalienta el horno a 230°C. - Tritura el requesón y las espinacas.
Tritura el requesón junto con las espinacas en una batidora o procesador de alimentos hasta que quede liso. - Añade el pesto.
Incorpora el pesto y vuelve a triturar hasta que la mezcla quede completamente homogénea. - Cubre el pan plano.
Extiende la mezcla de pesto sobre el pan plano y cúbrelo con la mozzarella. - Hornea.
Coloca la pizza sobre una bandeja de horno y hornea durante 12-15 minutos, o hasta que la base esté dorada y crujiente.
Notas
- 💡 Tip: si quieres sumar aún más proteína, prueba con mi receta de base de pizza con requesón en lugar del pan plano.

¿Qué acompañar con este plato?
Esta pizza combina genial con una ensalada italiana picada bien fresca, que aporta ese contraste ácido y crujiente perfecto. Si prefieres algo más sencillo, un brócoli al horno o unas patatas fritas de judía verde también son un acompañamiento estupendo.
