Bizcocho de calabaza y yogur esponjoso y fácil
Cuando llegan los días frescos del otoño, apetece preparar algo dulce en casa y disfrutarlo tranquilamente con una taza de café, té o leche caliente. Si buscas una receta sencilla, económica y con un toque de temporada, este bizcocho de calabaza y yogur puede convertirse en uno de tus favoritos.
La calabaza aporta humedad y un sabor suave que combina muy bien con la canela y la vainilla. Por su parte, el yogur ayuda a conseguir una miga tierna y agradable, sin necesidad de utilizar mantequilla.
Lo mejor de esta receta es que no necesitas ser un experto en repostería. Con unos pocos ingredientes, un molde y un horno, puedes preparar un bizcocho casero perfecto para desayunar, merendar o compartir con la familia.
¿Por qué preparar un bizcocho de calabaza y yogur?
La calabaza es uno de los ingredientes más versátiles de la cocina otoñal. Aunque suele utilizarse en cremas, sopas y platos salados, también funciona muy bien en recetas dulces.
Su textura suave permite incorporarla a la masa de un bizcocho, aportando humedad y un sabor delicado que no resulta demasiado intenso.
El yogur natural complementa perfectamente la calabaza. Juntos ayudan a conseguir una preparación tierna y sabrosa, ideal para quienes disfrutan de la repostería casera.
Además, puedes adaptar la receta a tus preferencias. Una pizca de canela le da un aroma cálido, mientras que la ralladura de naranja aporta un toque fresco. Si te gustan los sabores más intensos, también puedes añadir una pequeña cantidad de nuez moscada.
Otro punto a favor es que se trata de una receta sin carne y sin ingredientes especialmente difíciles de encontrar. Puedes comprar la calabaza y el resto de los productos en cualquier supermercado y prepararla durante el fin de semana para disfrutarla durante varios días.
Bizcocho de calabaza y yogur: una receta casera, tierna y esponjosa
Course: Postres8
Porciones15
minutes40
minutes240
kcalIngredientes
250 g de calabaza cocida y triturada.
1 yogur natural de aproximadamente 125 g.
3 huevos.
180 g de harina de trigo.
120 g de azúcar.
80 ml de aceite de girasol.
10 g de levadura química para repostería.
1 cucharadita de canela molida.
1 cucharadita de extracto de vainilla.
Una pizca de sal.
Un poco de ralladura de naranja, opcional.
Paso a Paso
- Prepara la calabaza
Pela la calabaza, retira las semillas y córtala en trozos pequeños. Cocínala al vapor o en el horno hasta que esté tierna.
Después, tritúrala hasta obtener un puré suave. Si contiene demasiada agua, déjala escurrir unos minutos y espera a que se enfríe. - Mezcla los ingredientes húmedos
Precalienta el horno a 180 °C, con calor arriba y abajo.
En un recipiente amplio, bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté ligeramente espumosa. Añade el yogur natural, el aceite y la vainilla.
Incorpora el puré de calabaza y mezcla hasta obtener una preparación uniforme. - Incorpora los ingredientes secos
En otro recipiente, mezcla la harina tamizada con la levadura química, la canela y la pizca de sal.
Añade estos ingredientes a la mezcla anterior en dos o tres tandas. Remueve suavemente con una espátula hasta que no queden restos visibles de harina.
Si deseas darle un aroma especial, incorpora también un poco de ralladura de naranja. - Hornea el bizcocho
Engrasa un molde de unos 22 centímetros de diámetro y, si lo deseas, coloca papel de horno en la base.
Vierte la masa y alisa ligeramente la superficie. Introduce el molde en el horno precalentado y hornea durante 40-45 minutos.
El tiempo puede variar según el horno y la humedad de la calabaza. Para comprobar que está listo, introduce un palillo en el centro. Si sale limpio o con unas pocas migas secas, puedes retirarlo.
Si la superficie se dora demasiado pronto, cúbrela ligeramente con papel de aluminio durante los últimos minutos. - Deja enfriar y sirve
Saca el bizcocho del horno y déjalo reposar dentro del molde durante unos 10-15 minutos.
Después, desmóldalo con cuidado y colócalo sobre una rejilla hasta que se enfríe por completo.
Puedes servirlo tal cual o espolvorear un poco de canela por encima. También queda muy bien acompañado de yogur natural o de unas nueces picadas.
Notas
- Escurre bien la calabaza. Un puré demasiado acuoso puede dejar la masa húmeda en exceso y prolongar el tiempo de cocción.
- Utiliza los huevos a temperatura ambiente. Así se integrarán más fácilmente con el resto de los ingredientes.
- No añadas demasiada harina. Respeta las cantidades indicadas para mantener una textura tierna. Si la masa parece algo espesa, recuerda que el puré de calabaza debe tener una consistencia suave, pero no líquida.
- Comprueba el punto de cocción. Cada horno funciona de manera diferente, por lo que conviene revisar el bizcocho a partir de los 35-40 minutos.
- Espera antes de cortarlo. Si lo cortas cuando todavía está muy caliente, las porciones pueden deshacerse y la miga parecerá más húmeda de lo que realmente está.

Cómo conseguir un bizcocho tierno y lleno de sabor
Antes de preparar la masa, deja que la calabaza se enfríe después de cocinarla. Si todavía está muy caliente, puede afectar a la mezcla de los huevos.
También es recomendable tamizar la harina junto con la levadura. Este pequeño paso ayuda a distribuir mejor los ingredientes secos y evita que aparezcan grumos.
No hace falta batir la masa durante demasiado tiempo después de incorporar la harina. Mezcla solamente hasta que los ingredientes estén integrados. Así evitarás desarrollar demasiado el gluten y conseguirás una textura más agradable.
Por último, procura no abrir el horno durante los primeros 25 minutos de cocción. Los cambios bruscos de temperatura pueden hacer que el bizcocho pierda volumen antes de estar listo.
¿Con qué puedes acompañar este bizcocho casero?
Este bizcocho de calabaza y yogur combina muy bien con bebidas calientes, especialmente durante los meses de otoño.
Para el desayuno, puedes servir una porción con café con leche o una infusión. A media tarde, queda delicioso acompañado de té, leche caliente o un yogur natural.
Si quieres preparar un postre un poco más especial, puedes acompañarlo con manzana cortada en pequeños dados y salteada con canela. Otra opción es añadir unas nueces o almendras picadas justo antes de servir.
No es necesario cubrirlo con cremas o glaseados para disfrutar de su sabor. La combinación de calabaza, canela y vainilla ya aporta un aroma agradable y característico.

Cómo conservar el bizcocho para que se mantenga tierno
Una vez que esté completamente frío, guarda el bizcocho en un recipiente hermético para evitar que se reseque.
Si la temperatura de tu cocina es fresca, puedes conservarlo durante uno o dos días en un lugar adecuado, siempre que las condiciones de conservación sean seguras. Para una conservación más prolongada, es preferible guardarlo en el frigorífico.
También puedes cortarlo en porciones y congelarlas por separado. Cuando quieras disfrutar de una, déjala descongelar en el frigorífico o a temperatura ambiente durante el tiempo necesario.
Si lo guardas en la nevera, sácalo unos minutos antes de servirlo para que recupere una textura más agradable.
Una receta de otoño para repetir en casa
Preparar un bizcocho de calabaza y yogur es una forma sencilla de aprovechar uno de los ingredientes más característicos del otoño. No necesitas técnicas complicadas ni utensilios especiales para conseguir un resultado delicioso.
Su miga tierna, su aroma a canela y su sabor suave lo convierten en una buena opción para compartir durante el desayuno o la merienda.
Además, puedes adaptar la receta añadiendo ralladura de naranja, nueces o una pizca de otras especias, según tus gustos.
Si te gusta preparar postres caseros con ingredientes sencillos, guarda esta receta y pruébala cuando tengas calabaza en casa. A veces, las preparaciones más simples son las que terminan formando parte de nuestros momentos favoritos.
¿Has preparado alguna vez un bizcocho con calabaza? Puedes probar esta versión con yogur y descubrir cómo queda en tu propia cocina.
