Calabacines rellenos de verduras y queso al horno
Los calabacines rellenos de verduras y queso son una de esas recetas caseras que sorprenden por su sencillez. Con ingredientes cotidianos y un poco de tiempo en el horno, puedes preparar un plato colorido, sabroso y perfecto para compartir en familia.
La combinación de calabacín tierno, champiñones, zanahoria, pimiento y queso gratinado da como resultado una receta con distintas texturas y mucho sabor. Además, es una buena alternativa para quienes quieren incorporar más verduras a su alimentación sin renunciar a una comida apetecible.
Otra ventaja es que puedes adaptar el relleno según lo que tengas en la nevera. Un poco de cebolla, otras verduras de temporada o diferentes tipos de queso permiten crear nuevas versiones sin complicar la preparación.
¿Por qué preparar calabacines rellenos?
El calabacín es una verdura muy versátil que combina bien con ingredientes suaves y aromáticos. Al hornearlo, su interior queda tierno y sirve como base para un relleno de verduras salteadas.
Esta receta es ideal para una cena entre semana, pero también puedes servirla como plato principal en una comida vegetariana. Si quieres que resulte más completa, puedes acompañarla con arroz, quinoa o una ensalada fresca.
Además, los calabacines rellenos se pueden preparar con antelación. Basta con dejar listo el relleno y montar las barquitas antes de introducirlas en el horno.
Calabacines rellenos de verduras y queso al horno: una receta fácil y deliciosa
Course: Cenas4
personas20
minutes30
minutes250
kcalIngredientes
2 calabacines grandes.
1 zanahoria mediana.
150 g de champiñones.
1/2 pimiento rojo.
1 cebolla pequeña.
1 diente de ajo.
100 g de queso rallado para gratinar.
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
Sal y pimienta negra al gusto.
Una pizca de orégano.
Perejil fresco para decorar.
Paso a Paso
Notas
- Si prefieres una versión vegana, puedes sustituir el queso por una alternativa vegetal apta para gratinar.
Cómo elegir y preparar las verduras
Para conseguir un buen resultado, elige calabacines firmes, con la piel lisa y sin zonas blandas. Los ejemplares medianos o grandes suelen ser más cómodos para rellenar.
Lava bien todas las verduras antes de empezar. Corta los ingredientes del relleno en dados pequeños para que se cocinen de manera uniforme y puedan distribuirse fácilmente dentro de los calabacines.
No tires la pulpa que retires al vaciar los calabacines: puedes picarla y añadirla al relleno para aprovechar toda la verdura.
Preparación paso a paso
1. Prepara los calabacines
Precalienta el horno a 200 °C. Lava los calabacines, córtalos longitudinalmente y vacía parte de su interior con una cuchara, dejando suficiente pulpa junto a la piel para mantener su forma. Reserva la pulpa.

2. Cocina el relleno de verduras
Pica la cebolla, el ajo, la zanahoria, el pimiento y los champiñones. Calienta el aceite en una sartén y sofríe primero la cebolla y el ajo. Añade el resto de las verduras y la pulpa reservada. Cocina durante 8-10 minutos, removiendo de vez en cuando.

3. Rellena las barquitas
Coloca los calabacines en una fuente apta para horno. Salpimienta el relleno, añade el orégano y reparte la mezcla entre las mitades. Presiona ligeramente con una cuchara para que quede bien distribuida.

4. Añade el queso y hornea
Cubre el relleno con queso rallado. Hornea durante unos 20-25 minutos, o hasta que el calabacín esté tierno y el queso se vea fundido y ligeramente dorado. El tiempo puede variar según el tamaño de las piezas.

5. Sirve recién hechos
Retira la fuente del horno y deja reposar unos minutos. Termina con perejil fresco picado y sirve mientras el queso todavía está caliente.

Trucos para que los calabacines queden perfectos
Evita un relleno demasiado líquido. Si las verduras sueltan mucha agua, deja que se cocinen unos minutos más en la sartén antes de rellenar los calabacines.
No vacíes demasiado las barquitas. Deja una capa suficiente de pulpa para que mantengan su estructura durante el horneado.
Elige un queso que funda bien. La mozzarella, el gouda o una mezcla para gratinar son opciones adecuadas. También puedes utilizar queso curado rallado si prefieres un sabor más intenso.
Comprueba el punto de cocción. Pincha la parte más gruesa del calabacín con un tenedor. Debe estar tierna, pero conservar su forma.
Variaciones para adaptar la receta
Puedes cambiar el relleno según tus preferencias:
- Con espinacas: añade espinacas frescas durante los últimos minutos del salteado.
- Con arroz: incorpora arroz previamente cocido para obtener un relleno más consistente.
- Con legumbres: mezcla garbanzos cocidos con las verduras para añadir variedad y hacer el plato más completo.
- Con tomate: añade un poco de tomate triturado y cocina hasta que el relleno pierda el exceso de líquido.
- Sin lácteos: utiliza queso vegetal o termina con pan rallado y hierbas aromáticas.
Cómo conservar los calabacines rellenos
Si te sobran porciones, deja que se enfríen y guárdalas en un recipiente hermético dentro del frigorífico durante un máximo de 3 días. Para recalentarlas, utiliza el horno a temperatura moderada hasta que estén bien calientes.
También puedes preparar el relleno con antelación y conservarlo refrigerado, para rellenar los calabacines y hornearlos justo antes de servir. La textura del gratinado suele ser mejor cuando se prepara al momento.
Preguntas frecuentes
¿Hay que hervir los calabacines antes de rellenarlos?
No es necesario. Puedes hornearlos directamente con el relleno, siempre que estén cortados y vaciados adecuadamente. Si son muy grandes o gruesos, puede ser útil precocinarlos unos minutos.
¿Qué puedo servir como acompañamiento?
Una ensalada de tomate, arroz, quinoa o unas patatas al horno combinan bien con esta receta.
¿Se pueden preparar sin queso?
Sí. Puedes utilizar pan rallado con hierbas, frutos secos picados o una alternativa vegetal para conseguir una superficie dorada.
¿Cómo sé que están listos?
El calabacín debe estar tierno al pincharlo y el queso debe quedar fundido y ligeramente dorado.
Conclusión
Los calabacines rellenos de verduras y queso son una forma sencilla de disfrutar de una cena casera sin carne. Su preparación es flexible, los ingredientes son fáciles de encontrar y puedes adaptar el relleno a las verduras que tengas disponibles.
Si buscas nuevas ideas para tus menús vegetarianos, esta receta es una buena opción para guardar y preparar durante toda la semana.
