Crema de Zanahoria y Patata Vegana: El Comfort Food Cremoso sin Nata
Me encanta la crema de patata de toda la vida, pero últimamente he estado intentando sumar más verdura a mis sopas siempre que puedo. Así que decidí probar una versión bien cargada de zanahoria y apio, y el resultado me sorprendió muchísimo: la textura quedó perfecta. Para conseguir esa cremosidad sin usar ningún lácteo, recurrí a mi nata de anacardos casera, un truco que utilizo constantemente en mis recetas de sopas veganas.
Lo que más me gusta de esta crema es lo reconfortante que resulta sin sentirse pesada. La combinación de zanahoria, apio y patata le da un cuerpo y un sabor dulzón muy agradable, mientras que el toque de tomillo y tomate le suma esa profundidad de sabor que hace que apetezca repetir plato. Y aunque llevar los anacardos en remojo parezca un paso extra, en realidad es súper sencillo y aporta una textura sedosa que no tiene nada que envidiar a una sopa con nata de verdad.
Es la cena perfecta para esas noches frías en las que necesitas algo que reconforte de verdad, y funciona genial tanto como plato principal como acompañada de un buen pan crujiente para mojar.

Consejos para que te quede perfecto
- No te saltes el remojo de los anacardos: este paso es clave para conseguir una nata perfectamente lisa. Si tienes tiempo, déjalos en remojo 4-5 horas o toda la noche; si vas con prisa, el método rápido con agua hirviendo durante 10-15 minutos funciona igual de bien.
- Ten cuidado al triturar líquido caliente: deja que la sopa se enfríe un poco antes de transferirla a la batidora, y usa la abertura de la tapa para dejar salir el vapor mientras trituras (cubriendo con un paño de cocina para evitar salpicaduras). Nunca tritures sopa hirviendo en una batidora tipo vaso pequeño hermético.
- Usa patata harinosa: la variedad tipo Kennebec o Monalisa aporta ese punto almidonado ideal para conseguir una textura cremosa. No recomiendo sustituir por boniato, ya que no tiene la misma consistencia.
Crema de Zanahoria y Patata Vegana: El Comfort Food Cremoso sin Nata
Course: Sopas y Cremas8
servings10
minutes30
minutes300
kcalIngredientes
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cebolla amarilla mediana, picada
3 zanahorias grandes, peladas y picadas
3 tallos de apio, picados
3 dientes de ajo, picados
1/2 cucharadita de tomillo seco
2 patatas medianas (unos 340 g), peladas y cortadas en dados de 1,5 cm
950 ml de caldo de verduras
1 hoja de laurel
60 g de anacardos, en remojo (ver nota)
1 cucharadita de zumo de limón
Sal y pimienta al gusto
Paso a Paso
- Sofríe las verduras.
Calienta el aceite de oliva en una olla grande a fuego medio. Añade la cebolla, la zanahoria y el apio, y cocina durante 6 minutos, removiendo de vez en cuando. - Añade el ajo y la patata.
Incorpora el ajo, el tomillo y la patata en dados, y cocina 2 minutos más. - Añade el caldo.
Vierte el caldo de verduras y añade la hoja de laurel. Lleva a ebullición. - Cuece a fuego lento.
Baja el fuego, tapa y deja cocer 20 minutos, o hasta que las verduras estén tiernas. Retira la hoja de laurel. - Prepara la nata de anacardos.
Mientras la sopa se cuece, tritura 60 g de anacardos en remojo con 120 ml de agua, hasta obtener una crema completamente lisa. - Tritura parte de la sopa.
Una vez tiernas las verduras, transfiere una taza de sopa a la batidora junto con el zumo de limón, y tritura hasta que quede suave. - Une todo.
Devuelve la mezcla de anacardo y sopa triturada a la olla, y remueve bien para integrar. Sazona con sal y pimienta al gusto. - Sirve caliente.
Sirve de inmediato, con un chorrito extra de nata de anacardos por encima si lo deseas.
Notas
- 💡 Tip: si no tienes anacardos o eres alérgico, puedes omitir este paso y usar un poco de nata para cocinar en su lugar.
💡 Tip vegano: la nata de anacardos también funciona genial en otras cremas de verduras, así que si te sobra, guárdala para tu próxima sopa.

¿Qué acompañar con este plato?
Esta crema combina de maravilla con una hogaza de pan de masa madre crujiente para mojar, o con una ensalada verde fresca que aporte contraste. Si buscas algo más contundente, unas verduras asadas de temporada también son un acompañamiento perfecto para completar la cena.
